Cataluña y su referéndum

La situación en Cataluña se torna cada vez más tensa con respecto a la independencia y es que no se puede negar que España, como unidad, no apoya la separación de esta parte que es importante. No se puede negar que España sin Cataluña pierde un poco de su esencia, pierde cierta magia, por no hablar de los problemas económicos que puede causar la separación.

Lo cierto es que se da la orden de suspender el referéndum del 217 sobre la independencia de Cataluña y se siente el descontento, aunque creo que  los que apoyan la separación, no están viendo todo el panorama como debe ser.

A mi juicio, los catalanes no han considerado todas las repercusiones que va a traer que se separen, y es que para nadie es un secreto que, económicamente hablando, esta región no está preparada para asumir la independencia financiera.

Mucho de lo que se invierte en Cataluña viene del estado central, y sin ese apoyo la calidad de vida de sus habitantes se vería afectada.

El hecho de que Cataluña se separe de España y se haga independiente, también la deja fuera de la unión europea y  ya sabemos lo que pasa cuando se toman esas decisiones, allí tenemos el ejemplo de gran Bretaña, cuya economía ha sufrido un poco con esa decisión.

En el caso de Cataluña estamos hablando de la perdida de los beneficios de la comunidad, la perdida de los convenios y muchas cosas que se disfrutan y que se extrañarían si no estuviesen allí.