Quiero pagar impuestos pero no quiero pagar impuestos

No hay un tema que cause más disgusto a nivel universal que el hablar de impuestos. La sola idea de tener que pagarlos le causa úlceras a muchos, ya que por desgracia muchos no ven el “mal” necesario que representan y solo lo ven como una causa de pérdida de patrimonio cuando en realidad representan una ganancia para todos.

La idea de que el estado te cobre un fragmento de tu pago bajo ciertas excusas o que cada año de acuerdo a tus gastos e ingresos te diga que tienes aún una deuda resulta repulsivo para muchos, una clara señal de que nuestra sociedad solo marcha al ritmo del dinero y que todo está perdido, pero esto no es así.

Debemos entender que para vivir en una sociedad funcional, hay muchas cosas que deben ser pagadas de las que pocos tienen idea y la forma de obtener estos recursos es mediante los impuestos. Cosas que nos quejamos de no usar o no entender como ciertos renglones en la factura del agua en realidad son la propia base del servicio. Cuando pagas esta factura no solo debes pagar el líquido que consumes, lo vital es pagar el mantenimiento y expansión del sistema para que puedas seguir recibiendo el servicio y otros a su vez puedan sumarse al mismo y también pagar estos impuestos. Si solo pagases por el agua consumida ¿esperarías que el señor que mantiene las tuberías bajo control trabaje por amor al arte?

Una sociedad que funciona cuesta mucho, así que cuando cuestiones estos gastos que representan los impuestos, piensa en que son un bajo precio para las comodidades que experimentamos a diario y sin las cuales muchos no quisieran vivir.